Poco conocidas son las Salinas de Interior. En su mayoría, como estas de La Rosa, en el #Carche en #Murcia, proceden de diapiros salinos, algunos a más de 500 metros de profundidad. Resulta curioso que podamos estar sazonando nuestros platos con un elemento que se gestó hace más de 200 millones de antigüedad.
Los diapiros, son depósitos marinos que quedaron atrapados
en la corteza terrestre. Ahora se inyecta agua a presión, se diluye la sal, se
extrae y se decanta en charcas para que el sol, mediante la evaporación, logre
la precipitación de las sales. Es un trabajo duro que ya ejercieron, como no,
los romanos en varios puntos de la Península.

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ResponderEliminarEstupendo blog, Luis.
ResponderEliminarEn Huesca estan las de Naval. Además tienen piscinas saladas donde te puedes bañar
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