Desde que descubrí el de #Panticosa, caí rendido ante los #balnearios. Esa amalgama de aura museística y decadencia resulta inspiradora y los convierten en auténticas máquinas para viajar en el tiempo.


Cada uno tiene su personalidad bien diferenciada. Casi todos fueron utilizados ya por romanos y árabes, y hoy se conservan con el aspecto de sus últimos renacimientos, a finales del siglo XIX o inicios del XX. Este es el patio exuberante del de La Encarnación, junto a la orilla oeste del Mar Menor en Los Alcázares (Murcia). Abrió sus puertas en 1904.

Comentarios