Con una marioneta destartalada llenaba de vida una esquina con el Chi Mai de Ennio #Morricone. Una pieza deliciosa no sobra en ninguna parte..


No puedo evitar distinguir entre los que en cualquiera de nuestras calles únicamente ofrecen una mano abierta, cuando aparentemente podrían llevar a cabo múltiples tareas, y quienes a cambio de la voluntad brindan a los paseantes una habilidad, una canción, las notas de un instrumento aunque proceda de una grabación, o una caricatura. La cuestión es enriquecer la calle aportando algo más que la triste imagen de un mendigo. Para estos últimos, afortunadamente, en nuestra sociedad hay recursos mínimos que les permiten no estar ahí.

Comentarios