Cuando en #Cazorla el #Guadalquivir colma el Tranco de Beas, convierte en isla la colina de Bujaraiza y las ruinas de su castillo árabe le proporcionan un aire de misterio.


Nada sería Cazorla sin su Guadalquivir y afluentes como el Borosa. No podemos ignorar que se trata de un paisaje transformado, pero tampoco restar valor a los nuevos ambientes que la gigantesca represa del gran río en el Tranco supuso para el fondo de valle y sus aledaños.

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